Las Olas
Las Olas —Semejantes a los bailes de los salvajes —dijo Louis— en torno al fuego del campamento. Son salvajes, son implacables. Bailan en cÃrculo, golpean el tam-tam. Saltan las llamas por encima de las caras pintadas, las pieles de leopardo y los sangrantes miembros arrancados de los cuerpos vivos.
—Se elevan las llamas de la fiesta —dijo Rhoda—, pasa la gran procesión, arrojando ramos verdes y ramas en flor. Derraman humo azul los cuernos. Las pieles están salpicadas de rojo y amarillo a la luz de las antorchas. Arrojan violetas. Adornan a sus amantes con guirnaldas y hojas de laurel, ahÃ, en el cÃrculo de césped, donde se reúnen las colinas de altas lomas. Pasa la procesión. Y mientras pasa, Louis y yo somos conscientes de la caÃda, predijimos la decadencia. Se inclina la sombra. Nosotros, que somos conspiradores, nos inclinamos en torno a una frÃa urna, notamos cómo disminuye la llama morada.
—La muerte está entretejida con violetas —dijo Louis—. Muerte y nada más que muerte.)