Las Olas
Las Olas »En casa, el heno hace olas en los campos. Sobre la canela se apoya mi padre, fuma. Retumba una puerta en casa; después, otra; y se introduce en los vacíos pasillos, de una bocanada, el aire del verano. Quizá se columpie en la pared un viejo retrato. Cae un pétalo de la rosa del jarrón. Las carretas de la granja dejan hilachas de heno en los setos. Todo esto es lo que veo, lo que veo siempre, al pasar ante el espejo del rellano, Jinny delante y Rhoda remoloneando detrás. Jinny baila. Jinny siempre baila en el recibidor, sobre las feas baldosas encáusticas, da volteretas laterales en el campo de juegos, coge, sin permiso, una flor, y se la pone detrás de la oreja para que ardan de admiración los oscuros ojos de Miss Perry; por Jinny, no por mí. Miss Perry ama a Jinny; también yo podría haberla amado, pero no amo a nadie, excepto a mi padre, y a las palomas y la ardilla que dejé en casa al cuidado del chico.»