Las Olas
Las Olas »Y entonces volveré por las trémulas callejas bajo los arcos de las hojas de los nogales. Me encontraré con una anciana que empuja un coche de niño lleno de palos; y con el pastor. Pero no hablaremos. Entraré por la huerta, y veré las hojas combadas de las coles con gotas de rocío pulidas, y la casa en el jardín, ciega por las cortinas de las ventanas. Subiré por las escaleras hasta mi habitación, y revisaré mis cosas, que sacaré del armario, conchas, huevos, hierbas raras. Daré de comer a las palomas y a la ardilla. Iré a la caseta y peinaré a mi spaniel. Y así, poco a poco, pensaré cuidadosamente en eso que me ha crecido en el pecho. Pero aquí suenan los timbres, se mueven los pies constantemente.»