Las Olas
Las Olas »Pero ahora, incorpóreo, cruzando campos inhóspitos, hay un rÃo, pesca un hombre —hay una aguja, hay una calle de pueblo con una posada con balcones—, para mà todo es onÃrico y oscuro. No abrigo estos pensamientos hoscos, ni envidia, ni acritud. Soy el fantasma de Louis, un pasajero efÃmero, en cuya mente tienen poder los sueños y también los sonidos del jardÃn cuando flotan al alba los pétalos en una profundidad insondable, y cantan los pájaros. Me zambullo y chapoteo en las aguas brillantes de la infancia. Tiembla este tenue velo. Pero patea en la orilla la bestia encadenada.»