Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo En ese preciso instante Xiangling se rió en sueños y exclamó:
—¡Ya lo tengo! ¡A éste no podrá encontrarle defectos!
Divertida y conmovida, Baochai la despertó para preguntarle:
—¿Qué es lo que tienes? Tu obsesión debería conmover a los dioses. Puedes caer enferma si no consigues escribir buenos poemas.
Terminó su aseo y partió con las otras muchachas a presentar sus respetos a la Anciana Dama.
Ahora bien, Xiangling había estado tan decidida a aprender a componer poemas, y tanta atención había puesto en ello, que a pesar de no haber podido escribir el nuevo poema el día anterior había encontrado en sueños los ocho versos. Apenas estuvo vestida los escribió. Y como no podía saber si eran buenos o no, fue de nuevo a buscar a Daiyu. Llegó al pabellón de la Fragancia que Rezuma en el momento en que Li Wan y las muchachas, que acababan de regresar de los aposentos de la dama Wang, se reían del relato que hacía Baochai sobre la manera que tenía Xiangling de versificar y hablar en sueños. Cuando levantaron la vista y la vieron allí, todos quisieron leer su nuevo poema.
Escuchen el próximo capítulo.