Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —No se preocupe, señora —le dijo Jia Rong a la anciana señora You—. No pasa un dÃa sin que mi padre piense en mis dos tÃas. Quiere buscar a dos jóvenes caballeros de noble cuna, apuestos y ricos, para arreglar dos buenos matrimonios. En estos años no ha podido encontrar a nadie adecuado. Por suerte esta vez, camino de casa, encontró a una persona.
La anciana señora You estaba más que deseosa de creerlo.
—¿De qué familia es? —preguntó de inmediato.
Entonces las dos hermanas dejaron su trabajo de bastidor para, en broma, perseguirlo a golpes por todo el cuarto.
—Madre, no crea a este bribón —exclamó una de ellas.
Hasta las doncellas protestaron:
—El viejo cielo tiene ojos. CuÃdese o lo fulminará un rayo.
En ese momento entró alguien que anunció:
—Ya está todo preparado. Por favor, señor Rong, vaya a comprobarlo e informe a Su SeñorÃa.
Y salió Jia Rong, riéndose para sus adentros. Para saber qué sucede, escuchen el siguiente capÃtulo.