Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Baoyu eligió una hoja de papel rosado con filo dorado y diseños florales en una esquina superior y otra de abajo. Tras una breve invocación tomó el pincel y escribió:
El señor del patio Rojo y Alegre[2] quema incienso en honor de la hermana Qingwen y presenta ante ella un té de dulce aroma. ¡Le ruego que acuda a disfrutarlo!
Y escribió el siguiente poema:
Siempre a mi lado, mi amor más profundo.
Qué inesperada, esa tormenta
que quiebra la tierra y te arranca de un golpe la vida.
¿Con quién hablaré de mis cosas en voz tan baja y tan dulce?
El agua que fluye hacia el este no volverá nunca al oeste.
¡Me faltas tanto! Pero no tengo la hierba del sueño[3].
Buscando abrigo, vi la Capa de plumas de pavo real.
Y hay un pulso, hay un pulso de tristeza golpeando a un hombre[4].
Tras escribir aquello utilizó la varilla de incienso como mecha y redujo el poema a cenizas. Allí permaneció, tranquilo, hasta que el incienso se hubo consumido completamente. Luego abandonó el cuarto.