Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —¿Por qué sale ya? —le preguntó Xiren—. ¿Está otra vez aburrido?
—Me sentÃa deprimido y necesitaba un lugar tranquilo donde sentarme un momento —le contestó él, mintiéndole con una sonrisa en los labios—. Ahora que ya estoy más animado voy a dar un paseo.
Salió directamente en dirección al refugio de Bambú, y al llegar al patio llamó:
—¿Está la prima Lin?
—¿Quién es? —preguntó Zijuan alzando la antepuerta—. Oh, es el señor Bao. Pase, por favor, su prima está en su cuarto.
Baoyu la siguió, y pudo oÃr a Daiyu diciendo desde el cuarto interior:
—Zijuan, trae aquà al señor Bao.
Al cruzar la puerta del cuarto, Baoyu advirtió un pareado recién escrito sobre un papel morado, con dibujos dorados de nubes de dragón. DecÃa:
Frente a la verde ventana, la luna brillante.
En los viejos anales, ausentes para siempre, los hombres de antaño[5].
Esbozó una sonrisa y entró preguntando:
—¿Qué estás haciendo, prima?
Ella se incorporó para darle la bienvenida y le respondió con otra sonrisa: