Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Siéntate. Estoy copiando un sutra. Sólo me faltan dos lÃneas. Déjame terminarlas y conversaremos un rato —y acto seguido ordenó a Xueyan que trajera té.
—No te molestes —dijo Baoyu—. Sigue con tu copia.
Observó en la pared un rollo donde una pintura figuraba a Chang E con un sirviente, y a otra divinidad con otro. La segunda llevaba en las manos lo que parecÃa ser un hato de ropa. Sólo las rodeaban unas cuantas nubes, sin ninguna otra decoración. La pintura habÃa sido realizada en el estilo de los dibujos silueteados de Li Longmian[6]. La inscripción correspondiente, «Contienda en el frÃo», estaba hecha en el antiguo estilo oficial.
—¿Acabas de colocar esa pintura, prima? —preguntó él.
—SÃ. Ayer estaban mis doncellas ordenando el cuarto, me acordé de ella y la colgué ahÃ.
—¿A qué historia se refiere?
—¡Qué pregunta! Pero si es muy conocida…
—No puedo recordarla en este momento. Cuéntamela, prima, por favor.
—¿Nunca has oÃdo esos versos que dicen:
La belleza blanca, la belleza negra, resisten bien el frÃo.
Compiten entre ellas en el palacio de la Luna Escarchada[7].