Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Ni siquiera se nos ha permitido escribir poemas —replicó Tanchun—. No creo, pues, que tenga nada que ver con nosotras.
—¿No fuiste tú quien dio comienzo a la Academia de las Begonias? Ahora estas begonias también quieren formar parte de tu academia.
Mientras reÃan aparecieron el vino y los manjares, y todos, ya con las copas en la mano, se esforzaron por complacer a la Anciana Dama conversando con ella. Baoyu sirvió vino a los demás, y luego compuso y escribió un cuarteto que leyó a su abuela.
¿Por qué las begonias se marchitan sin motivo?
¿Y por qué hoy florecen de nuevo, tan prósperas?
SÃmbolo será de la longevidad en las estancias del norte.
Adelantándose al ciruelo, renovándose una vez más.
Jia Huan también escribió un cuarteto y lo leyó en voz alta:
Cuando flores y plantas encuentran la primavera, florecen,
pero no lo hicieron las begonias. Perdieron su oportunidad.
¡Fenómeno extraordinario en el mundo de los hombres!
Sólo en mi casa florecen en perÃodo invernal.