Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Acallada la concubina Zhao, Li Wan y Tanchun le contaron lo que había sucedido, haciéndola llorar de consternación. Decidió informar de todo a la Anciana Dama para que enviara gente a interrogar a aquellos miembros de la casa de la dama Xing que lo habían acompañado esa mañana en su visita al patio Rojo y Alegre.
Pero en ese mismo momento apareció Xifeng, que ya había oído algo acerca de la pérdida del jade de Baoyu y la visita de la dama Wang al jardín. Seguía muy débil, y llegó apoyada en el brazo de Fenger, justo cuando la dama Wang se disponía a partir.
—¿Cómo está, señora? —balbuceó.
Baoyu y las mujeres se acercaron a ella para saludarla.
—¿Tú también te has enterado? —dijo la dama Wang—. ¿No es extraño? Se esfumó de pronto y no se encuentra en ningún sitio. Piensa: ¿a cuál de las doncellas, desde las de los aposentos de la Anciana Dama hasta tu Pinger, consideras indigna de tu confianza? Tendré que informar de esto a la Anciana Dama y organizar una búsqueda intensiva. ¡De otro modo la raíz de la existencia de Baoyu se quebrará!