Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Por fortuna aún quedaban bastantes nodrizas y doncellas que no dudaron en detenerla. Todavía hizo falta una buena tanda de consejos para terminar de tranquilizarla. Esta escena aterró tanto a Baochai que ya nunca más se atrevió a ver a Jingui.