Sueño en el pabellón rojo

Sueño en el pabellón rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, me acuerdo —respondió Jia Rong—. También Beiming, el paje de mi tío Baoyu, me dijo en cierta ocasión que Qingwen se había convertido en la diosa de los Hibiscos del jardín y que después de la muerte de la prima Lin se oyó una música en las alturas, de modo que también a ella deben haberla encargado de las flores de ese lugar. Qué cosa tan espantosa. ¡Todos esos espíritus y fantasmas en el jardín! Antes no importaba, pues el lugar estaba lleno de gente que iba y venía, y el espíritu de la luz reinaba en él… Pero ahora está muy solitario y desolado. Tal vez al pasar por allí mi madre pisó alguna flor o se encontró con alguno de esos espíritus. Por eso me parece que la interpretación del adivino es correcta.

—¿Dijo si había algún peligro o se auguraban dificultades? —preguntó Jia Zhen.

—Anunció que el undécimo día de las ramas terrestres todo mejorará, que en dos días mi madre recuperaría la salud, o, mejor aún, pasados dos días lo hará.

—¿Qué quieres decir?

—Pues que si el adivino tiene razón en todo lo que dijo, también usted caerá enfermo.

En eso alguien llamó desde los cuartos interiores:

—La señora desea levantarse e ir al jardín. ¡Sus doncellas no consiguen impedírselo!

Su esposo y su hijo consiguieron calmarla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker