Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Xifeng, arrepentida de sus acciones,
se encomienda a una aldeana.
Una leal doncella cede en su rencor y se conmueve
ante un loco enamorado.
En el capítulo anterior, la concubina Zhao había caído enferma repentinamente, y al ver que allí permanecía poca gente deliró con más fuerza, lo que aterró aún más a todos los presentes. Dos criadas intentaron levantarla, pero ella insistió en permanecer de rodillas, alternando locura y llanto. A ratos se arrastraba por el suelo, implorando piedad.
—¡Sus golpes me están matando, señor de la Barba Roja! —exclamaba—. ¡Jamás volveré a hacer una cosa igual!
Lanzó alaridos de dolor retorciéndose las manos, con los ojos a punto de saltarle de las órbitas, el cabello revuelto, y un hilo de sangre que le salía de la boca. Nadie se atrevía a acercarse a ella.