Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —¡TonterÃas! —respondió a gritos Jia Zheng—. Aunque hayan robado el dinero para los funerales de la Anciana Dama, ¿cómo vamos a castigar a nuestros esclavos haciéndoles pagar nuestras deudas?
Jia Lian se sonrojó, pero no discutió; se incorporó aunque no se atrevió a salir.
—¿Cómo está tu esposa? —le preguntó Jia Zheng.
Jia Lian volvió a arrodillarse, esta vez para responder:
—Parece que ya no tiene salvación.
—¡Jamás pensé que asà serÃa la decadencia de nuestra familia! —suspiró Jia Zheng—. También la madre de Huan ha caÃdo enferma en el templo, y no tenemos la menor idea acerca de su mal. ¿Lo sabÃas tú?
Jia Lian no se atrevió a responder.
—Anda y que los sirvientes consigan un médico que la atienda.
Jia Lian asintió y partió en busca de un médico para el templo del Umbral de Hierro. Quien desee saber si la concubina Zhao vivió o murió, tiene que leer el capÃtulo que viene a continuación.