Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Un hermano celoso difunde infamantes rumores.
Un hijo indigno recibe una paliza terrible.
Después de llamar a la madre de Jinchuan y entregarle los vestidos y algunas horquillas y pendientes, la dama Wang le recomendó que los utilizase para pagar los ritos fúnebres por la muchacha. La desgraciada madre de la difunta hizo un koutou de agradecimiento y abandonó la mansión.
Baoyu, por su parte, se topó con la desgarradora noticia al regresar de su encuentro con Jia Yucun. A los reproches de su madre no pudo objetar nada, y la llegada de Baochai le dio oportunidad para escabullirse. Con las manos en la espalda, la cabeza hundida en el pecho y suspirando, vagó sin rumbo hasta que se encontró en el salón delantero de la mansión. Bordeaba el biombo que hacía de puerta cuando la mala fortuna quiso que tropezara con alguien que, con un grito, le ordenó detenerse.
Sobresaltado, Baoyu levantó la mirada y vio que se trataba de su padre. Se apartó respetuosamente, crispado de miedo.