Homo Deus
Homo Deus Así, el proyecto del siglo XXI ya no es solo vivir mejor, sino vivir para siempre. La inmortalidad deja de ser un sueño religioso o una leyenda mitológica. Se transforma en una meta científica, económica y política. La vida sin fin no es una promesa espiritual: es un plan estratégico.
Superadas las amenazas básicas que durante siglos marcaron la existencia humana, la humanidad se lanza a una nueva empresa: no solo vivir más, sino vivir mejor. La felicidad, que antes era un privilegio ocasional, un estado efímero o un ideal filosófico, se convierte ahora en una aspiración legítima, medible y, sobre todo, alcanzable. Ya no se trata de consolarse con esperanzas celestiales ni resignarse al sufrimiento; el objetivo es alcanzar una vida feliz, aquí y ahora.
