La Charca
La Charca —La Iglesia llegará, con la cultura, a los corazones aptos para sentirla. Primero, la salud, luego, la creencia en quien quiera creer.
—¡En lugar secundario! ¡No, y cien veces no! Primero, la creencia; luego, la salud del alma; después, la salvación del cuerpo, la redención de la materia…
—En los grandes fenómenos de la Naturaleza no hay preferencias ni pretericiones.
—Bien; pero…
—Todo es primario, todo es importante, todo es trascendental.
—Mas hay que partir de anchas bases, y la religión es un punto de partida que…
—Nada es primero, nada es último. Tome usted en su mano una esfera absoluta: todo es redondo, ¿verdad? ¿PodrÃa fijarse el punto en que esa esfera empieza y el punto en que acaba? ¡Imposible! Pues bien; nuestra tesis es como aquella esfera: dondequiera que se ponga el dedo puede ser el punto de partida. ¡Todo es primero, nada es último!…
En aquel momento avisaron que el almuerzo estaba servido. Platicando siempre, los dos amigos se dirigieron al comedor, en donde, servida la colación, humeaban los manjares con apetitoso atractivo. HabÃanse ya sentado, y todavÃa el padre Esteban filosofaba: