El dinero
El dinero Saccard entró en la oficina de liquidaciones, donde se encontraba el liquidador, eje del negocio, ayudado por siete empleados, hojeando el librito que le entregaba el agente cada día, después de la Bolsa, para apuntar a los clientes las operaciones realizadas según sus órdenes, con ayuda de las fichas, que conservaba para saber sus nombres; en el librito no figuraban estos nombres, conteniendo solamente la breve indicación de la compra o la venta, valor, cantidad, cotización y agente con quien se negociaba.
—¿Han visto al señor Mazaud? —preguntó Saccard.