El dinero

El dinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En cuanto Kolb, un hombre menudo, muy moreno, cuya nariz en forma de pico de águila, resaltando sobre una poblada barba, revelaba su origen judío, hubo comprendido el alcance de la oferta de Saccard, a quien el oro cubría con ruido de granizada, se apresuró a aceptarla.

—¡Perfecto! —exclamó—. Contentísimo con formar parte, si Daigremont también figura. Y, ¡gracias a usted por haberse molestado!

Pero como apenas si se entendían, acabaron por callarse y aún permanecieron allí unos instantes, aturdidos, anonadados en aquel continuo repique, tan claro y exasperante al propio tiempo, que lograba conmover todo su ser, como una nota musical demasiado alta sostenida indefinidamente en los violines, hasta el espasmo.

Una vez fuera, y a pesar de haber vuelto el buen tiempo, una noche despejada del mes de mayo, Saccard, rendido por el cansancio, tomó de nuevo un simón para regresar a su casa. ¡Una dura jornada, pero bien henchida!




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker