El dinero
El dinero El consejo de administración tuvo lugar en la nueva sala del suntuoso hotel de la calle de Londres. Ya no se trataba de aquel salón húmedo que teñía de verde el pálido reflejo de un jardín vecino, sino de una vasta pieza, en la que entraba la luz de la calle por sus cuatro ventanas, y cuya alta techumbre y majestuosas paredes, decoradas con grandes cuadros, rebosaban oro. El sillón del presidente era un verdadero trono, dominando los demás sillones, que se alineaban, soberbios y graves, lo mismo que para un consejo de ministros de la corona, alrededor de la inmensa mesa, cubierta con un tapete de terciopelo rojo. Y, sobre la repisa de la monumental chimenea de mármol blanco, donde, en invierno, podían arder árboles, figuraba un busto del Papa, un rostro amable y fino, que parecía sonreír maliciosamente por hallarse allí.