El sueño

El sueño

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Entonces, le contó sus amores a media voz, en un flujo de palabras inagotables, reviviendo los hechos más nimios, animándose al revivirlos. No omitía nada, hurgaba en su memoria como para una confesión. Y no sentía el menor rubor; la sangre de la pasión calentaba sus mejillas, una llama de orgullo iluminaba sus ojos, sin que alzara la voz, susurrante y ardiente. Hubertine acabó por interrumpirla, hablando ella también en voz muy baja:

—Mira, mira, ¡ya estás otra vez! Por mucho que te corrijas, todo sale otra vez como impulsado por un vendaval… ¡Ah!, orgullosa, apasionada, sigues siendo la niña pequeña que se negaba a fregar la cocina y que se besaba las manos.

Angélique no pudo evitar una carcajada.

—No, no te rías, pronto no tendrás suficientes lágrimas para llorar… Esa boda nunca se celebrará, pobrecita mía.

De repente, su alegría estalló, sonora, prolongada:

—Madre, madre, ¿qué dice usted? ¿Es para burlarse de mí y para castigarme?… ¡Si es tan sencillo! Esta noche va a hablar con su padre. Mañana, vendrá a arreglarlo todo con ustedes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker