El sueño
El sueño —La mañana de Navidad, ayer, bebieron y se lanzaron sobre mí, amenazándome, en broma, con sacarme los ojos con el pulgar. Pero luego no funcionó, acabaron peleándose entre ellos, con puñetazos tan fuertes que creí que estaban muertos, tumbados los dos en la habitación… Hacía tiempo que había tomado la decisión de escaparme. Pero quería mi libro. Mamá Nini me lo enseñaba a veces diciéndome: «Ves, esto es todo lo que posees, porque, si no lo tuvieras, no tendrías nada». Y yo sabía donde lo escondían, después de que murió mamá Thérèse, en el cajón en lo alto de la cómoda… Entonces, pasé por encima de ellos, cogí el libro y corrí apretándolo bajo el brazo, contra mi piel. Era demasiado grande, creía que todo el mundo lo veía y que me lo iban a robar. ¡Ay! ¡Corrí y corrí! Y cuando la noche ya estaba muy cerrada, sentí frío bajo esa puerta. ¡Ay!, tuve tanto frío que llegué a pensar que ya no estaba viva. ¡Pero da igual! ¡No lo he soltado! ¡Aquí está!