El sueño
El sueño La sobresaltó un ruido enorme que repercutió bajo las bóvedas. Era el sacerdote que salía del confesionario de la capilla de san José y que cerraba la puerta. Se sorprendió al no ver a la penitente, que ya había desaparecido. Después, cuando el sacerdote se marchó a su vez por la sacristía, se sintió totalmente sola en la inmensa soledad de la iglesia. Al oír el ruido de trueno del viejo confesionario que crujía sobre sus oxidados hierros, pensó que monseñor se acercaba. Le esperaba desde hacía casi media hora, pero no tenía conciencia de ello ya que su emoción se llevaba consigo los minutos.