Nana
Nana Nana se puso muy digna; dijo secamente que los habrÃa recibido como merecÃan. Si hubiese querido tener a sus camaradas, ella misma se habrÃa encargado de invitarlos. No, no; nada de cómicos. El viejo Bosc siempre estaba borracho, Prullière tragaba demasiado, y en cuanto a Fontan, se volvÃa insoportable en sociedad con sus gritos y sus necedades. Además, se sabe que los cómicos siempre quedan desplazados cuando se encuentran entre caballeros.
—SÃ, sÃ, es cierto —declaró Mignon.