Nana

Nana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señor, haga callar a su amigo… No quisiera enfadarme.

Dos veces se había batido. Se le saludaba y se le admitía en todas partes.

Hubo una sublevación general contra Foucarmont. Toda la mesa se alegraba, encontrándolo muy ingenioso, pero aquello no era motivo para estropear la noche. Vandeuvres, cuyo rostro al fin se puso cobrizo, exigió que devolviese su sexo a Labordette. Los otros hombres, Mignon, Steiner, Bordenave, muy excitados, intervinieron también, gritando y apagando su voz. Y únicamente el anciano señor olvidado junto a Nana conservaba su aire respetable, su sonrisa cansada y muda, mientras seguía con sus pálidos ojos aquella zarabanda de los postres.

—Gatita mía, ¿y si tomásemos aquí el café? —dijo Bordenave—. Se está muy bien.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker