Nana
Nana El telón caÃa en medio de una prolongada salva de aplausos. Inmediatamente hubo una desbandada en la semioscuridad de la escena, que la baterÃa no iluminaba; los actores y figurantes se apresuraron a volver a sus camerinos mientras los maquinistas quitaban rápidamente el decorado. No obstante, Simonne y Clarisse se habÃan quedado en el fondo hablando en voz baja. Estando en escena y entre dos de sus réplicas, habÃan acordado el encuentro. Clarisse, después de pensarlo bien, preferÃa no ver a Héctor de la Faloise, quien no se decidÃa a dejarla para irse con Gagá. Simonne irÃa a decirle que no se pegase a una mujer de aquella manera. Claro que se lo dirÃa.