Nana

Nana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nana tuvo, en aquellos momentos, fantasías de jovencita sentimental. Miraba la luna durante horas. Una noche quiso bajar al jardín con Georges, cuando toda la casa dormía, y se pasearon bajo los árboles, los brazos en la cintura, y fueron a acostarse sobre la hierba, donde el rocío los empapó.

Otra vez, en el dormitorio y después de un silencio, sollozó sobre el cuello del muchacho, balbuciendo que tenía miedo de morir. A menudo cantaba a media voz un romance de la señora Lerat, lleno de flores y de pájaros, enterneciéndose hasta llorar, e interrumpiéndose para tomar a Georges en un arranque de pasión y exigirle juramentos de amor eterno. Por último, se volvía necia, como ella misma reconocía, cuando ambos, convertidos en camaradas, fumaban cigarrillos al borde de la cama, las piernas desnudas y golpeando la madera con los talones.








👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker