Nana

Nana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Steiner, aturdido por el estallido de su mismo grito, se detuvo. La presencia inesperada de Muffat le contrarió, porque tenía miedo a una explicación, ante la cual retrocedía desde hacía tres meses. Cerrando los ojos, se balanceaba irritado y evitaba mirar al conde. Resoplaba, con el rostro encendido y descompuesto de un hombre que ha recorrido París para dar una buena noticia, y que se siente caer en medio de una catástrofe.

—¿Qué quieres tú? —preguntó crudamente Nana, tuteándole y sin importarle el conde.

—Yo… yo… —tartamudeó—. Vengo a traerle lo que ya sabe.

—¿Qué?

Vacilaba. La antevíspera ella había dicho que si no encontraba mil francos para pagar un recibo, no le recibiría más. Desde hacía dos días, lo recorría todo, y por fin, aquella misma mañana, acababa de completar la suma.

—Los mil francos —acabó por decir, sacándose un sobre del bolsillo.

Nana lo había olvidado.

—¡Los mil francos! —gritó—. ¿Pero es que pido limosna? ¡Toma! Mira el caso que hago de tus mil francos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker