Yo acuso. La verdad en marcha
Yo acuso. La verdad en marcha Hace ya más de dos meses, señores senadores, que solicité que su Comisión me escuchara porque deseaba expresarle mi protesta contra el proyecto de amnistía que nos amenazaba. Hoy escribo esta carta para reiterar mi protesta aún con mayor energía, en vísperas del día en que van a ser convocados para discutir esa ley de amnistía que, desde mi punto de vista, es como una negligencia de la justicia y, desde el punto de vista de nuestro honor nacional, como una mancha imborrable. […]
Afirmé que la amnistía se hacía contra nosotros, contra los defensores del derecho, para salvar a los auténticos criminales, cerrándonos la boca con una clemencia hipócrita e injuriosa, pasando por el mismo rasero a gente honrada y a sinvergüenzas, equívoco supremo que terminará por pudrir la conciencia nacional. […]
Los pensamientos cobardes nacen de las mentes más firmes, hay demasiados cadáveres, se excava un agujero para enterrarlos aprisa creyendo que, como nadie los verá, ya no se hablará de ello, y a riesgo de que su descomposición atraviese la delgada capa de tierra que les cubre y no tarde en hacer que reviente de peste el país entero.