Maria Estuardo
Maria Estuardo Por primera vez, aunque la mayoría de ellos están desde hace años secretamente a sueldo suyo, Isabel topa con abierta resistencia entre los lores. Desde el asesinato de Rizzio, saben demasiado bien lo que les espera si María Estuardo regresa al poder, porque hasta ahora ninguna amenaza ni ninguna tentación han podido moverla a apartarse de Bothwell, y las estridentes maldiciones que lanzó en el camino hacia Edimburgo, con las que la humillada juraba venganza, siguen sonando en sus oídos prometiendo desgracia. No han quitado de en medio primero a Rizzio, luego a Darnley y después a Bothwell para volver a ser súbditos mansos e impotentes de esta mujer imprevisible: para ellos, sería muchísimo más cómodo coronar rey al hijo de María Estuardo, un niño de un año, porque un niño no puede dar órdenes, y durante las dos décadas de su minoría de edad volverían a ser los indiscutidos dueños del país.