Memorias de un europeo El mundo de ayer
Memorias de un europeo El mundo de ayer Sabemos por experiencia que es mucho más fácil reconstruir los hechos de una época que su atmósfera espiritual. Ésta no se encuentra sedimentada en los acontecimientos oficiales, sino más bien en pequeños episodios personales, como los que desearía intercalar aquí. Para ser sincero, en aquel momento yo no creía en la guerra. Pero por dos veces soñé despierto, como quien dice, y me desperté de un sobresalto. La primera fue a causa del “Asunto Redl”, que, como todos los episodios importantes que ocurren en un segundo plano de la historia, es poco conocido.