Memorias de un europeo El mundo de ayer
Memorias de un europeo El mundo de ayer ―Dentro de diez años quizá ―me dijo―, suponiendo que les vaya mal a todos y no sólo a nosotros. Primero tiene que desaparecer de la diplomacia la vieja generación y es preciso que los generales se limiten a hacer de estatuas mudas en las plazas públicas.