Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Napoleón sabe que Grouchy no es ningún héroe ni un estratega, sino sólo un hombre de confianza, fiel, honrado y sensato. Pero la mitad de sus mariscales están bajo tierra. Y los demás se han quedado de mala gana en sus haciendas, hartos de ir constantemente de campamento en campamento. De modo que Napoleón se ve en la necesidad de confiar una acción decisiva a un hombre mediocre.
El 17 de junio, a las once de la mañana, un día después de la victoria de Ligny, un día antes de Waterloo, Napoleón entrega por primera vez al mariscal Grouchy un destacamento independiente. Por un momento, por un día, el modesto Grouchy sale de la jerarquía militar para entrar en la historia universal. Sólo por un momento. Pero, ¡qué momento! Las órdenes de Napoleón son claras. Mientras él mismo marcha sobre los ingleses, Grouchy, con un tercio del ejército, tiene que perseguir a los prusianos. En apariencia, un encargo sencillo, preciso e inequívoco, aunque también maleable y de doble filo, como una espada. Pues aparte de esa persecución, se insta a Grouchy a permanecer en todo momento en contacto con el grueso del ejército.