Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Vacilante, el mariscal recibe la orden. No está acostumbrado a actuar de manera independiente. Su carácter prudente, nunca dispuesto a la iniciativa, sólo se siente seguro si la mirada genial del emperador recomienda la acción. Además, a sus espaldas, percibe la insatisfacción de sus generales. Y tal vez también, tal vez, el oscuro aleteo del destino. Únicamente le tranquiliza la proximidad del cuartel general, pues sólo tres horas de marcha le separan del grueso de las tropas imperiales.
Bajo una lluvia torrencial, Grouchy se despide. Lentamente, por un suelo esponjoso, de fango, sus soldados siguen a los prusianos de cerca. O al menos en la dirección en la que suponen a Blücher y a los suyos.