Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Así, entre la espera y los preparativos, vuelve a transcurrir un año. Sólo el 10 de junio de 1858 esos mismos barcos, armados de un nuevo valor y cargados con el viejo cable, pueden volver a zarpar. Y como la transmisión eléctrica de señales funcionó sin problemas durante el primer viaje, han vuelto al viejo plan de empezar a colocar el cable partiendo de la mitad del océano en ambas direcciones. Al séptimo día y en el punto calculado de antemano, habrá de iniciarse la colocación y con ello el verdadero trabajo. Hasta entonces el viaje es o parece un paseo. Las máquinas están inactivas, los marineros aún pueden descansar y disfrutar del buen tiempo. En el cielo no hay nubes y el mar está tranquilo. Tal vez demasiado tranquilo.