Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad LA CONDESA (en cuanto se cierra la puerta tras él): Siempre está a tu alrededor. Pegado a ti como una lapa. Y a mÃ, a mà me odia. Quiere alejarme de ti. Ese hombre vil, pérfido.
TOLSTÓI: Eres injusto con él, Sonia.
LA CONDESA: ¡No quiero ser justa! Se ha inmiscuido entre nosotros. Te me ha robado. Te ha distanciado de tus hijos. Y yo no cuento para nada desde que él está aquÃ. La casa, tú mismo perteneces ahora a todo el mundo. A todos menos a nosotros, a tus allegados.
TOLSTÓI: ¡Si realmente pudiera! Asà lo quiere Dios, que uno sea de todos y no conserve nada para sà mismo, ni para los suyos.
LA CONDESA: SÃ, lo sé, es lo que te dice ése, que les roba a mis hijos. Lo sé, él te pone en contra nuestra. Por eso ya no le soporto en esta casa. A ese provocador. No le quiero.
TOLSTÓI: Pero, Sonia. Sabes que le necesito para mi trabajo.
LA CONDESA: ¡EncontrarÃas otros cien! (Con un gesto de rechazo.) No puedo tolerar su proximidad. No quiero a ese hombre entre tú y yo.