Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad TOLSTÓI (en voz baja): Duschan… Duschan…
LA VOZ DE DUSCHAN (desde el cuarto contiguo): ¿Es usted, Lev Nikoláievich?
TOLSTÓI: ¡Más flojo, más flojo, Duschan! Y sal enseguida…
Duschan sale del cuarto contiguo. También él, a medio vestir.
TOLSTÓI: Despierta a mi hija Alexandra Lvovna. Tiene que subir enseguida. Después ve rápidamente al establo y ordena a Grigor que enganche los caballos, pero que lo haga en silencio, para que nadie en la casa se dé cuenta. ¡Y tú mismo, no hagas ruido! No te calces. Y ten cuidado, las puertas chirrÃan. Tenemos que irnos, sin demora… No podemos perder tiempo.
Duschan se marcha corriendo. Tolstói se sienta. Decidido, vuelve a ponerse las botas, coge su chaqueta y se la pone con precipitación. Después busca unos papeles y los junta a toda prisa. Sus movimientos son enérgicos, aunque a veces febriles. También ahora, mientras escribe unas palabras en un papel, sus hombros se contraen.
SASCHA (entra sin hacer ruido): ¿Qué ha pasado, padre?