Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad TOLSTĂ“I: Entonces date prisa, Duschan. AhĂ, esos papeles, escĂłndelos…
SASCHA: Pero, papá, tienes que coger el abrigo de pieles, la noche es muy frĂa. Rápidamente te preparĂ© un poco de ropa de más abrigo…
TOLSTĂ“I: No, no, nada más. Dios mĂo, no podemos demorarnos más… No quiero esperar más… Llevo veintisĂ©is años esperando este momento, esa señal… Date prisa, Duschan… AĂşn podrĂan detenernos e impedĂrnoslo. AhĂ, coge esos papeles, los diarios. El lápiz…
SASCHA: Y el dinero para el tren. Yo lo cogeré…
TOLSTĂ“I: ¡No, nada de dinero! No quiero volver a tocarlo. En la estaciĂłn me conocen. Me darán el billete. Y despuĂ©s Dios me ayudará. Duschan, termina. Ven. (A Sascha.) TĂş dale a ella esta carta. Es mi despedida. ¡Si me perdonara! Y escrĂbeme, para contarme cĂłmo lo ha sobrellevado.
SASCHA: Pero, padre, ÂżcĂłmo voy a escribirte? En cuanto diera tu nombre en correos, se enterarĂan de tu paradero y te cogerĂan. Tienes que adoptar un nombre falso.
TOLSTÓI: ¡Ah, siempre mintiendo! Siempre mintiendo. Siempre teniendo que envilecer el alma con encubrimientos… Pero tienes razón. ¡Ven, Duschan! Como tú quieras, Sascha… Será para bien… Asà que, ¿cómo he de llamarme?