Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Los cuatro restantes emprenden la marcha, pero —¡maldición!— el siguiente depósito trae nuevos sinsabores. El aceite que contiene es demasiado escaso, lo que significa que tendrán que apañarse con lo imprescindible. Ahorrar combustible, lo único que les defiende contra el frÃo. Tras una noche glacial, sacudida por la tempestad, y un despertar desalentador, apenas tienen fuerzas para ponerse las botas de fieltro. Pero siguen arrastrándose. Uno de ellos, Oates, con los dedos de los pies congelados. El viento sopla con más fuerza que nunca. Y en el siguiente depósito, el 2 de marzo, la terrible decepción se repite. Una vez más, el combustible es demasiado escaso.