Novela de ajedrez
Novela de ajedrez McConnor soltó sorprendido la figura y, no menos asombrado que cualquiera de nosotros, fijó la vista en aquel hombre que había llovido del cielo como un inesperado ángel de salvación. Para poder prever un jaque mate con nueve jugadas de antelación, no podía ser sino un profesional de primera y, quién sabe, tal vez incluso un aspirante al título de campeón del mundo que hacía aquel viaje para participar en el mismo torneo que Czentovic. El primero en recobrarse fue McConnor.
—¿Usted qué aconsejaría? —susurró con excitación.
—No avanzar ahora sino ponerse a cubierto. Y sobre todo retirar al rey de la línea amenazada, de g8 a h7. Él atacará entonces probablemente por el otro flanco, pero ustedes lo detendrán con la torre, que pasará de c8 a c4; esto le costará a él dos movimientos y un peón y con ello la ventaja. Quedarán entonces un peón libre contra otro, y si ustedes se mantienen correctamente a la defensiva podrán incluso llegar a hacer tablas. Más no van a conseguir.