Él es de profesión abogado y supongo que ejercerá ?parecÃa pensativo?. Cuando lo vi por última vez se casaba dos semanas después. Yo estuve fuera dos años y desde entonces no sé nada de él. Ha sido mi mejor amigo y conoció a la que luego serÃa su esposa estando yo con él ?sonrió algo confuso?. Realmente a mà también me gustaba la novia, pero debÃa marcharme y lo hice. . . ?miró en torno con complacencia?. No soy millonario y para montar este consultorio, lo mejor era irme a trabajar, y he ganado lo suficiente para establecerme en Chicago.
Era el sueño de mi vida y lo he logrado. Pero ahora que llevo en Chicago cerca de tres meses, me acucia la necesidad de saludar a los buenos amigos. Paul nunca tuvo la culpa, ni creo que haya sabido que a mà me gustaba Patricia tanto como a él. Sally le escuchaba en silencio.