Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa Algeciras, Tarifa y otros pueblos compatriotas nuestros nos contemplan también en este instante desde la costa vecina…¡Cuanto interés, cuánta ternura y cuánta pena nos enviarán sus moradores en alas de los vientos! ¡Con qué afán demandarán al cielo que aleje de nuestro horizonte las nubes que ya principian a encapotarlo! ¡Con qué placer nos cederían el techo, la mesa, el hogar y la cama! ¡Con qué verdadero júbilo pasarían esta noche a nuestro lado! ¡Cómo nos compadecen, cómo nos aman, cómo nos bendicen!