Diario de un testigo de la Guerra de Africa

Diario de un testigo de la Guerra de Africa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¿Bajar a la playa, a servirse de los medios de defensa que han acumulado allí, y estorbar el desembarco de Ríos? ¡Tanto mejor para nosotros, que en este caso marcharíamos de frente, cortaríamos la llanura hasta llegar a Río Martín y dejaríamos aisladas y presas entre dos fuegos, sin comunicación con Tetuán, y envueltas por nuestros batallones, todas las fuerzas enemigas que se hubiesen acercado a la orilla del mar!

¿Atacar nuestros campamentos? El general Ríos desembarcaría entonces tranquilamente, subiría por la orilla del Martín, ocuparía la Aduana, y desde allí protegería nuestra bajada de flanco por las faldas de Cabo Negro, hasta colocarnos a retaguardia de su división, sin que los moros pudiesen seguirnos.

¡Ah! ¡Bien dijo el que dijo que más vale maña que fuerza! ¡Cuánta y cuán dolorosa iba a ser la perplejidad de los pobres marroquíes!

Mientras discurríamos así esta madrugada, formados e inmóviles en los últimos escalones de la sierra, la luz del día se abría paso por entre una espesa bruma que no ocultaba las olas del mar. Nuestros relojes apuntaban las siete cuando ya empezó a verse claro en todas direcciones.

Entonces pudimos observar que, durante la noche, los moros habían plantado una infinidad de tiendas en todas las alturas que rodean a Tetuán.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker