Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa O'Donnell había empezado por mandar al general Ríos que se detuviera, viendo mejor, sin duda, desde el lugar en que se encontraba situado, el espantoso riesgo que iban a correr los de Cantabria…, pero las lagunas impiden que la orden llegue con oportunidad. Decide entonces correr en su socorro, y aun aprovechar aquella ocasión para derrotar nuevamente a los africanos, haciéndoles pagar caro su intento…