Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa Su plan es instantáneo, enérgico, decisivo, como las circunstancias. El general Galiano, jefe de la caballerÃa, saldrá al escape por la derecha con los dos escuadrones de Lanceros de Farnesio, con una sección del regimiento de albuhera, y con la escolta del general en jefe, compuesta de carabineros y guardias civiles de caballerÃa; lo arrollará todo; pasará por pantanos y lagunas; envolverá el llano, trazando un ancho semicÃrculo, y cruzará como una tromba por en medio del ejército marroquÃ, hasta colocarse al lado del batallón de Cantabria. El general RÃos, entretanto, avanzará de frente con su cuerpo de ejército; se arrojará también por en medio de las lagunas, y volverá en auxilio del general Ros cuando se halle a la misma altura que él. El brigadier Morales de Rada, de la División RÃos, seguirá el movimiento iniciado por Cantabria, y protegerá a Galiano, cargando con su brigada de infantes al mismo tiempo que la caballerÃa. La artillerÃa, en fin, marchará también de frente; salvará todos los obstáculos; penetrará en el agua como todo el mundo, y se colocará en terreno sólido al lado de la InfanterÃa del TERCER CUERPO.