Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa Primer paseo por Tetuán.—Cristianos, moros y judÃos.—El negro de mi sueño.—Hospitalidad hebrea.
Antes de entrar a referir los mil curiosos datos que he recogido y las peregrinas escenas que he presenciado durante mi primer paseo por esta rarÃsima ciudad, juzgo conveniente y hasta necesario dar una ligera idea de su conjunto, empezando por advertir que mi opinión acerca de Tetuán no es la de la mayorÃa de mis compañeros de armas. La generalidad de los individuos del ejército, incluso jefes y oficiales, están desencantados desde que han visto de cerca a la odalisca que tanto habÃan adorado desde lejos… ¡Yo, en cambio, estoy más enamorado de ella que nunca!
A todos nos sobra la razón, y la diferencia de nuestras opiniones en que consideramos la ciudad por diferente prisma.