Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa Y, en efecto, el general de la caballería, acompañado de cuatro Moros de rey de su escolta, ha subido a los montes inmediatos y amenazado con las más severas penas a sus moradores si hostilizan a los cristianos durante las nuevas negociaciones de paz…
Hasta el sábado, pues.
Sábado 17.
El gobierno de Madrid ha modificado las condiciones de paz; pero siempre partiendo de un error de apreciación, o subordinando sus exigencias a las de la opinión pública, extraviada por la mala fe de los enemigos del general O'Donnell, y también por las rancias tradiciones españolas de convertir todas las guerras en conquistas. Ya no se pide a Tetuán en propiedad, sino como garantía de 500.000.000 de reales que deberán pagarnos los marroquíes en concepto de indemnización de guerra.