El niño de la bola
El niño de la bola Muchas personas se apartaron muy disgustadas de aquel energúmeno, y fueron en busca de otros corrillos donde se comentasen más piadosamente las maravillosas y ya públicas escenas ocurridas aquella noche en la antigua Casa del Chantre. Pero Vitriolo no se desconcertó, sino que, riéndose de los que le dejaban, continuó hablando de esta manera.