La Alpujarra
La Alpujarra ¡Tanto mejor para nosotros, que no lo habríamos pasado muy bien, a fuer de verdaderos católicos, apostólicos, romanos, si hubiéramos aparecido por allí aquel infausto día en que el padre Beneficiado tuvo que poner tierra por medio entre él y sus feligreses, metamorfoseados de pronto en fanáticos y crueles islamitas!
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Béznar, el Béznar de hoy, con el cual tenía que contentarse nuestra sed de emociones, es un lugar de 807 habitantes, repartidos entre la genuina población de este nombre, que comprende 72 casas, el Barrio Bajo, que se compone de 63, y el barrio de la Jábita, que solo cuenta 32. Pertenece también a este pueblo la Venta de Tablate, distante de él dos kilómetros, donde debíamos dejar la Diligencia.
Dijimos del Padul… que era alegre; de Talará… que era gozoso; de Dúrcal… que era risueño. De Béznar digo… no ya que se sonreía, sino que se reía a carcajadas.
En efecto: nada más alborozado que aquel pueblecillo, situado en medio del Valle, cuya espléndida lozanía verdegueaba al final de todas sus arábigas callejuelas.